SOBRE CÓMO REVISAR LOS MITOS DESDE LA NARRATIVA GRÁFICA. “LA CÓLERA”, novela gráfica de Santiago García y Javier Olivares.

Por Aarón Pedraza Es sabido que el ser humano le brinda a su entorno valores emotivos para intentar ordenarlo y explicar así lo que quiere ver como el origen de lo bueno y lo malo en su vida. Así funciona todo sujeto y toda sociedad, a base de emociones y mitos fundacionales.

Por Aarón Pedraza

I. Porque, anterior a la historia, el mito.

«Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves….»

Homero, La Iliada

Es sabido que el ser humano le brinda a su entorno valores emotivos para intentar ordenarlo y explicar así lo que quiere ver como el origen de lo bueno y lo malo en su vida. Así funciona todo sujeto y toda sociedad, a base de emociones y mitos fundacionales. 

Atribuidas a un Homero probablemente inexistente, La Ilíada y La Odisea constituyen una base fundamental en la construcción de la cultura occidental pues incluso antes de cualquier intento por sistematizar hechos y llamarlos historia, estas narraciones muestran como la ira, el destino y la gloria -entre otros- van marcando, para bien o para mal, toda acción humana. En La Ilíada, humanos y dioses conviven para crear y consolidar un nuevo orden, sirviendo de ejemplo sobre las posibilidades de grandeza y trascendencia, pero también del destino final al que todos tendremos que enfrentarnos: la muerte. La Ilíada narra entonces un momento final de la guerra entre aqueos y troyanos, donde la cólera de un Aquiles -luego de haber perdido a su amante Briseida por decisión alevosa de Agamenón- tendrá funestas consecuencias.

La pregunta entonces sería: En estos tiempos ¿Qué necesidad se tendría de repasar dicha obra? Y sobre todo ¿Qué le podría aportar la narrativa gráfica como medio -diferente de otros como los audiovisuales- más allá de su mera adaptación?

⦁ Los autores.

Es sabido -también- que actualmente la narrativa gráfica española pasa por un momento muy interesante: hay una calidad evidente en sus títulos y sus autores han dado muestra, a pesar de las complejidades de su propia industria, de las posibilidades a las que puede llegar un medio en permanente evolución.

Producto de 2 años de trabajo y publicada poco antes del confinamiento del 2020 -y quizás por ello un poco invisibilizada-, la novela gráfica “La cólera”, de Santiago García y Javier Olivares toma de base el texto clásico para reflexionar sobre el momento actual, marcado por los conflictos en los que la cólera se entiende como el sentimiento desde el que se gestó toda Europa.

Con más de 15 años haciendo guiones de cómics, Santiago García ha coordinado además antologías como Panorama. La novela gráfica española hoy, y Supercómic. Mutaciones de la novela gráfica contemporánea. Su ensayo La novela gráfica ganó el premio a la divulgación en el Salón de Cómic de Barcelona de 2011. Por su parte, Javier Olivares se inició en los 80s en la ilustración y la historieta en la revista Madriz y ha trabajado para El País Semanal, El mundo o Boston Globe; dentro de la narrativa gráfica ha adaptado clásicos de la literatura y ya dentro de su obra personal destacan Cuentos de la estrella legumbre, La Caja negra, entre otros. 

La cólera es su tercer trabajo en conjunto, luego de Las Meninas (centrada en la gestación de esta obra en pleno Siglo de Oro español y reconocida como obra del año en el Salón de Cómic de Barcelona 2015), así como de El extraño caso del Dr. Jekill & Mr. Hyde (2009). Son obras que muestran una intención de retroceder en el tiempo para enfrentarnos a problemáticas y entornos de los que no hemos salido.

La cólera sirve entonces a sus autores para poner en duda no sólo el sentido del paso del tiempo o la supuesta gloria que depara a todo héroe, con este trabajo también plantean una posibilidad: En un mundo mítico que cuenta la primera historia de la civilización europea, ¿Qué nos impide suponer que Aquiles, el mejor guerrero de todos los tiempos, hubiera sido una mujer? De hecho, el mito original narra que, queriendo evitar la muerte de su hijo en la guerra de Troya, Tetis, madre de Aquiles, lo esconde durante 9 años vistiéndolo de mujer y rodeándolo de princesas. ¿Qué nos obliga entonces a pensar que Aquiles debe ser necesariamente un varón?

Así, La cólera se plantea como el origen de una Europa determinada por las desigualdades, donde sus víctimas -por ejemplo, los inmigrantes pero también las mujeres- han recibido como única recompensa el olvido.

⦁ La Novela Gráfica

La cólera abre con una narrativa muda -unas 35 páginas- inicialmente abstracta que poco a poco nos instala en plena batalla entre aqueos y troyanos, y donde los soldados van formando un tapiz de violencia a doble página que desborda el formato de la que finalmente destaca la figura de Aquiles, quien luego de la matanza pasa a la recompensa natural: el sexo. 

Ulises le reclama a Aquiles su desinterés ante la causa de la guerra y ante los soldados víctimas de la peste. Éste se justifica recordándole haber sido obligado a abandonar un mundo idílico de mujeres para participar en dicha guerra, en la que sólo descubre la vitalidad que le produce el matar a alguien. 

Veremos también una pequeña discusión entre los combatientes, quienes  se preguntan si acaso esa guerra será recordada, si sólo se reducen a ser meros animales salvajes cuyo único final es el olvido, o si habrá alguien que llegue a escribir sobre ellos buscando con ello convencer de algún sinsentido.

El conflicto aparece cuando Aquiles es informado de que Agamenón se llevó a Briseida para calmar el enojo de los dioses -y con ello la peste- y decide abandonar la batalla, dando paso a nuevos enfrentamientos donde los aqueos llevan las de perder. Y a pesar de que su amigo Patroclo le pide que regrese a la lucha, Aquiles se niega.

Y aquí aparece un cambio dentro de la narración original: el llamado de su madre -que busca influir en el destino de la guerra- sirve también para mostrarnos el viaje de Aquiles al futuro, el de una Europa definida por una sociedad tecnologizada pero banal y ajena a los conflictos sociales, y donde Aquiles pasará a ser Pirra, empleada sobajada que termina por entrar en contacto con la realidad de los inmigrantes desplazados por la guerra quienes, llegando a Europa con la esperanza de ayuda, terminan siendo explotados por los privilegiados. Tan marcado es el cambio que introducen los autores que debemos invertir el orden de lectura dentro del libro, es decir, darle la vuelta durante todo el viaje al futuro. 

Luego de este sueño, y con la idea de no participar en una guerra cuya gloria será dar nacimiento a esa Europa siniestra, Aquiles recibe la noticia de que Patroclo ha muerto en la batalla, por lo que regresa al combate y finalmente muere. La historia cierra con la figura de Ulises como testigo de la victoria y con su propio recorrido, donde se irá encontrando a un Aquiles espectral y con quien irá reflexionando sobre lo pueril de la guerra.

⦁ De Las Referencias

Por la variedad de influencias -que van del expresionismo, el trabajo de Alice y Martin Provensen o el bailarín Rudolf Nureyev como modelo de personaje-, por su manejo de recursos narrativos -que reafirman a la narrativa gráfica como un medio en sí mismo- y porque el trabajo parte de un clásico no para su mera adaptación sino para intentar un diálogo con el presente, La cólera ha sido reconocida como obra nacional del 2020 como es el caso del premio Zona-Cómic CEGAL, el premio Lorna, los premios de Cómic Aragonés 2020 y el de la crítica de Dolmen 2020. 

En este trabajo los tiempos y ritmos narrativos son planteados a partir de diferentes recursos: la batalla inicial se da con una narrativa muda que destaca la violencia de la guerra en medio de un ambiente marcado por la arena; el pasado de Aquiles, donde se busca ocultarlo de la guerra, es presentado a manera de postales; la creación mítica de su escudo será igualmente a partir de dobles páginas sin texto y con colores más bien neutros, etc. 

}

Pero donde más evidente se hace este cambio es en el salto al futuro: no sólo por la inversión en el orden de lectura sino porque la narración se apoya de una imagen más limpia y sintética, haciendo uso -casi en su totalidad- de la tradicional estructura de 9 paneles así como de una paleta básica de 2 colores -donde el negro sólo sirve para contrastar a los desahuciados-.

Pero las referencias a otros trabajos me parece que también son notables, de las que me gustaría destacar dos:

  • En el capítulo X de From hell, Alan Moore y Eddie Campbell nos presentan (en una secuencia mayormente visual) a un Jack el destripador que, en pleno destazamiento de una mujer, tiene varios delirios que van desde su posible pasado masónico y su cátedra a estudiantes de medicina, hasta llegar a un futuro siglo XX, donde unas deslumbrantes oficinas no logran ocultar lo vacío de los sujetos que integran dicho mundo y donde Sir William -¿Jack el destripador?- termina reclamando su apatía, orgulloso de que él ha sido parte fundamental de dicho futuro.
  • En La mirada opulenta. Exploración de la iconósfera contemporánea, en su capítulo dedicado a la historieta, Roman Gubern señala una primera vanguardia, que se dio en los suplementos dominicales y que destacaron no por una intención combativa sino exploratoria, de búsqueda por las posibilidades del medio. Obviamente destaca el trabajo de Windsor McCay pero también habla de Gustav Verbeeck y su Upside down of little lady lovekins and the old man Mufaroo, cómic en el que invitaba al lector a que, leídas las 6 viñetas, le diera vuelta a la página para completar la narración.

Así, a la pregunta inicial sobre la necesidad de revisar obras clásicas como La Ilíada desde medios como la narrativa gráfica yo respondería que si el trabajo se queda en una mera adaptación -más o menos respetuosa- de la obra original y funciona como un apoyo de lectura didáctica, esa ya es una ganancia. Pequeña, pero ganancia. Pero en este caso nos encontramos con un trabajo que logra al menos dos ventajas: 

  • Partir de algo medianamente identificable para invitar al lector a hacer una reflexión sobre su propia actualidad, a la que suman principios básicos como el de entender la mentira de pensar a la guerra como algo glorioso.
  • Hace un manejo de recursos propios de la narrativa gráfica, lo que permite entenderla como un medio por sí mismo y sólo no como un paso necesario para los medios audiovisuales.}

La cólera es solamente otro ejemplo más de cómo la narrativa gráfica hace mucho que superó esa visión oxidada y terca que se empeña en gritar mitos absurdos como aquel en el que la narrativa gráfica nació -y debe ser- entendida sólo como negocio, sólo como entretenimiento… ¿Alguno de ustedes los ha escuchado? Si, son muy ruidosos los pobres, lo que sorprende es que haya quien los crea…

La cólera. Santiago García, Javier Olivares, Editorial Astiberri, España, 2020, 240 páginas, edición a color, cartoné.

Ningun comentario on SOBRE CÓMO REVISAR LOS MITOS DESDE LA NARRATIVA GRÁFICA. “LA CÓLERA”, novela gráfica de Santiago García y Javier Olivares.

Deja tu comentario

Más artÍculos que te podrÍan interesar

Opinión
admin

Doctor Strange Vs. Hellblazer

por El Comicólogo Oculto El Comicólogo Oculto se ha dado a la tarea de responder de una  vez y por todas  qué  personaje  sale  avante,

Read More »
Reseña
admin

Daytripper, los días de nuestra vida

por Mario Garcéz Fábio Moon y Gabriel Bá son dos hermanos brasileños que han trabajado en obras como “Casanova”, “The umbrella academy”,“American Vampire” o “Hellboy”.

Read More »

Mándanos tu artículo